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Pepelu García lleva un 2026 de lo más llamativo. El centrocampista ha convencido a Carlos Corberán con sacrificio y su saber estar cuando ha tocado pese a que cuando el técnico llegó a Valencia no se trataba de un jugador del que echar mano de forma seguida. El bajón que sufrió en el primer tramo de la 2024-25 le afectó cuando llegó el preparador de Cheste. Pero este ejercicio, que comenzaba bajo los mismos derroteros ha sabido darle la vuelta.
Y no hay más que ver que Pepelu ha sido una de las piezas sobre las que se ha apoyado el entrenador en un momento de máxima crisis deportiva cuando poco o nada salía bien hasta noviembre. Corberán se 'inventó' un nuevo rol con el de Denia, ya que lo situó en una posición más baja para que tratar de sacar jugado el balón y en diciembre hubo mejoría del equipo en ese aspecto.

Portero, defensa...
Pero 2026 ha empezado 'raro' para el jugador valenciano. Porque se ha convertido en un comodín en situaciones comprometidas... y en otras raras. Por partes. Esta última, la rara, ya que se tuvo que poner los guantes en el primer partido del año ante el Celta de Vigo cuando Agirrezabala se lesionó y ya no había más cambios. Fue meramente testimonial, pero queda la imagen del mediocentro con los guantes del meta vasco acabando el partido en Balaidos.

