
La llegada de Guido Rodríguez al Valencia, que a comienzos de semana parecía bien encaminada, ha comenzado a enfriarse debido a un conjunto de obstáculos económicos y también deportivos que complican de momento la operación. Aunque el mediocentro argentino, de 31 años, es la opción número uno para el cuerpo técnico valencianista, las conversaciones con el West Ham United no avanzan y el optimismo moderado de principios de semana se ha evaporado.
Lo cierto es que el club de Mestalla cuenta con el ok del futbolista que veía con muy buenos ojos regresar a la Liga para tener minutos hasta final de temporada y así apurar sus opciones de formar parte de la convocatoria de la selección argentina para el Mundial 2026. Pero hay unas cuestiones contractuales –y la salariales- que no dificultan el acuerdo. Por un lado, el técnico del West Ham, Nuno Espirito Santo, que entrenó al Valencia por imposición de Peter Lim entre 2014 y 2015, no quiere dejar salir al futbolista si no encuentra un recambio antes. Aunque su participación esta temporada ha sido residual, ha tenido minutos al final de los dos últimos partidos (el último, la importante victoria ante el Tottenham), que viene a ser una demostración de que no es un jugador descartado por completo. Y aquí estaría el motivo más deportivo.
Pero es que el West Ham solo lo dejaría salir mediante un traspaso- ya que el futbolista termina contrato en junio de 2026- ya sea inmediato o diferido, para ejecutarlo antes del 30 de junio. Y ahí el Valencia tiene más problemas para encontrar hueco en su fair play financiero. A una oferta de Gremio de Porto Alegre, de unos 3 millones según algunos medios brasileños, aparece otra del Atlanta United de la MLS, que entrena el técnico argentino Tata Martino.
En la dirección deportiva del Valencia, además, está pesando más la cautela que la urgencia –como sucede en la posición de defensa central- precisamente por los refuerzos que llegaron en verano y que no han encajado, como Santamaría o Ramazani.
En cualquier caso, el Valencia no descarta que la situación pueda dar un giro –como sucedió con la de Umar Sadiq, que parecía imposible en diciembre- aunque dependería del visto bueno que llegue desde Singapur para mejorar la oferta y ofrecer una propuesta interesante también a nivel salarial al exjugador del Betis. Y aun así, ya se están mirando otras opciones, para atacarlas si encajan mejor.

